El mini cooper
La Barbie
Televisión Española
Canal Once T.V.
Y yo.
Somos algunas de las maravillas impresionantes que cumpliremos años juntas. Yo soy más viva que la Barbie, a la que sigo odiando por estar tan buenota y tener tanta ropa; soy más espaciosa y más fuerte que el Mini Cooper; más surtida que TVE; menos cultural que Once TV pero tambipen bastante menos aburrida. Así que lo que nos une no sólo es la fecha de nacimiento sino también las diferencias, porque las diferencias y discrepancias unen más que las similitudes, que llegan a ser aburridas.
No sé qué hacer en este tan significativo aniversario: Marcela me dice que celebre por todo lo alto, que haga ciclo de conferencias, exposiciones, cocteles de honor, cena baile, Te-deum, giras, gran desfile militar, torneo de pesca, novilladas y firmas de autógrafos.
Ya hice una gira por España y salió todo bien, hasta compartí acera en Madrid con Mario (Vargas Llosa, para los que no le hablan de tú) y para fin de mes me voy a otra gira por las chulas fronteras del norte.
Para tanto festejo falta tiempo y tengo una fecha inoportuna: diciembre 16, cuando ya todo mundo está comprometido: unos están anotados en la comida de la empresa, otros en el coctel del club de golf y los más en la posada de la pulquería o de su vecindad. Me lo estoy pensando. Por lo pronto ya agarré un voluntario para una conferencia, solicito más para las películas y otros para la preparación de los brebajes empédicos y los appetizers gourmets. Si alguien se apunta a la novillada pues perfecto, la vaquilla la pongo yo, faltaba más.
Y es que cumplir años es bien padre cuando no lo toma una como que se está haciendo más vieja, cosa que es normalísima y naturalísima per se, sino que vuelve a sentir aquella emoción de cuando era chiquilla y le hace mucha ilusión que la feliciten y que le den su regalito amoroso, ese pequeño detalle, baratito pero dedicado y envuelto, que le recuerda a una que se le quiere.
Un maistro pokemón decía que cuando llega uno a edades provectas hay dos caminos a tomar: el de la amargura y el de la sabiduría. El de la amargura es el del típico ruco que se da de topes y se queja de todo lo que no hizo y se agria todito; el de la sabiduría no significa que seamos como los siete sabios de Grecia, sino que tomemos la vida como al debimos haber tomado siemre, por su día a día, encontrando en ella alegría y cotorreo.
Yo, que soy tan sabia, tomaré ese camino desde hoy.
viernes 4 de diciembre de 2009
martes 24 de noviembre de 2009
Heme aquí, seca.
Heme aquí, instalada en mi "estudio" que más bien debería llamarse "trabajo" por la actividad que aquí desarrollo. Afuera las hojas del Gran Brócoli, el fresno añoso que hay enfrente, caen como si fuera lluvia constante, haciendo ruido y un basurero que pa qué. Es bonito, el jardín cubierto de hojas y me recuerda a mi papá que no quería que las barrieran porque amaba verlas y caminar sobre ellas para que sus patitas hicieran ruido chaz chaz, mientras celebraba su cumpleaños que acaba de pasar el día 22... tendría ya sus ochenta otoños, mi papá. El fresno, que es más viejo, ahí sigue y ahora al pensar esto no sé si odiarlo por no haberse muerto en lugar de mi papá o seguirlo amando.
En fin, y seca me encuentro porque tenemos una fuga de agua. Me tenía que pasar esto a mí que soy la cuidadora del agua, la recicladora del agua, la protectora y conservadora del agua. Ya vino un señor que es algo así como el Dr House de los plomeros y que está haciendo, poco a poco, un diagnóstico diferencial para hallar la etiología de la mentada fuga o hidrorragia, diría yo para no ser menos científica. Ya tapa uno de los tubos del desmadre tubario que hay aquí, ya cierra el agua caliente, la fría, tal excusado. En cosa de dos días le hallará y la fuga se clausurará para regocijo de todos, sobre todo del marido que antes de ducharse tiene que poner la bomba para subir el agua suficiente apenas evitando desperdicios, cosa que hace echando mentadas, cual es su ancestral y genética constumbre. Y para mi tranquilidad de conciencia de protectora de los mantos acuíferos.
Mientras, a acarrear cubetas de agua para el baño y a llenar la cafetera directo del agua d ela entrada. No caeré en usar platos y vasos desechables, prefiero lavar con dos cubetas como en los campamentos, no será la primera ni la última vez que lo haga. Sólo hay que tapar la cubeta mientras esté afuera para que no le caigan hojas del Gran Brócoli, como quien tapa el plato de sopa para que no le caigan mochomos voladores recién nacidos o sus alas desprendidas.
Sabiduría de la quincena: Agua pasa por mi casa, no la dejaré correr.
Reflexión sabia: Recuerda que eres único; como todos los demás.
Consejo sapientísimo: Nunca pruebes la profundidad del agua con ambos pies.
Perdón pero dada la carencia, me dio por pensar en agua.
En fin, y seca me encuentro porque tenemos una fuga de agua. Me tenía que pasar esto a mí que soy la cuidadora del agua, la recicladora del agua, la protectora y conservadora del agua. Ya vino un señor que es algo así como el Dr House de los plomeros y que está haciendo, poco a poco, un diagnóstico diferencial para hallar la etiología de la mentada fuga o hidrorragia, diría yo para no ser menos científica. Ya tapa uno de los tubos del desmadre tubario que hay aquí, ya cierra el agua caliente, la fría, tal excusado. En cosa de dos días le hallará y la fuga se clausurará para regocijo de todos, sobre todo del marido que antes de ducharse tiene que poner la bomba para subir el agua suficiente apenas evitando desperdicios, cosa que hace echando mentadas, cual es su ancestral y genética constumbre. Y para mi tranquilidad de conciencia de protectora de los mantos acuíferos.
Mientras, a acarrear cubetas de agua para el baño y a llenar la cafetera directo del agua d ela entrada. No caeré en usar platos y vasos desechables, prefiero lavar con dos cubetas como en los campamentos, no será la primera ni la última vez que lo haga. Sólo hay que tapar la cubeta mientras esté afuera para que no le caigan hojas del Gran Brócoli, como quien tapa el plato de sopa para que no le caigan mochomos voladores recién nacidos o sus alas desprendidas.
Sabiduría de la quincena: Agua pasa por mi casa, no la dejaré correr.
Reflexión sabia: Recuerda que eres único; como todos los demás.
Consejo sapientísimo: Nunca pruebes la profundidad del agua con ambos pies.
Perdón pero dada la carencia, me dio por pensar en agua.
domingo 8 de noviembre de 2009
Insisto
Insisto: quince días dan para mucho. Para muestra, un botón:
Lado alegre: Fiesta de Jalogüins; cobranza de dos trabajos; recepción de otro trabajo; no tener tiempo para mucho y ya se sabe: mente ocupada no piensa tarugadas ( o no piensa, punto); resultados óptimos en los análisis médicos.
Lado gacho (toda moneda lo tiene): Me sigo quedando sin mayores, ahora le tocó el turno a mi Tía Margarita. Ya la había visto muy malita la semana pasada y creo que le tocaba descansar, pero repito, me quedo sin mayores que me regañen. Lo bonito que hizo fue reunirme con sus hijos, mis primos, y sus nietos, mis sobrinos.
Así que resinsisto: no debe separarse el tiempo en semanas sino en quincenas, con cuatro días libres de fin de quincena entre cada una. Así rendiría más el trabajo y también el descanso, pues cuatro días alcanzan para irse a un paseo más largo o para hacer dos fiestas con sus respectivas crudas y sobrevivir. Dejo la idea al aire, el que la quiera que la pepene.
Me choca: ver a mi familia extendida cada venida de Obispo. Me gustaría aunque estemos desparramados por el planeta, vernos, reunirnos, reírnos.
Me choca también: el frío y la nublazón. Papi, pon el sol pliiiiiiiSSsss.
Mis planes: de salir en navidad van viento si no en popa sí en pompa. Necesito más trabajo o más paga, o menos gastos o algún incentivo tipo Melate.
Sabiduría de la quincena: "Si no fuera por estos momentos y los otros... ¿qué sería de nosotros?
Mantra de la quincena: (para repetir diario) manden lana manden lana manden lana.... Tal vez los poderes universales y nuestros santos favoritos se harten de escucharlo y nos manden $, aunque sea por hartazgo, tipo Juan con la cartera.
Lado alegre: Fiesta de Jalogüins; cobranza de dos trabajos; recepción de otro trabajo; no tener tiempo para mucho y ya se sabe: mente ocupada no piensa tarugadas ( o no piensa, punto); resultados óptimos en los análisis médicos.
Lado gacho (toda moneda lo tiene): Me sigo quedando sin mayores, ahora le tocó el turno a mi Tía Margarita. Ya la había visto muy malita la semana pasada y creo que le tocaba descansar, pero repito, me quedo sin mayores que me regañen. Lo bonito que hizo fue reunirme con sus hijos, mis primos, y sus nietos, mis sobrinos.
Así que resinsisto: no debe separarse el tiempo en semanas sino en quincenas, con cuatro días libres de fin de quincena entre cada una. Así rendiría más el trabajo y también el descanso, pues cuatro días alcanzan para irse a un paseo más largo o para hacer dos fiestas con sus respectivas crudas y sobrevivir. Dejo la idea al aire, el que la quiera que la pepene.
Me choca: ver a mi familia extendida cada venida de Obispo. Me gustaría aunque estemos desparramados por el planeta, vernos, reunirnos, reírnos.
Me choca también: el frío y la nublazón. Papi, pon el sol pliiiiiiiSSsss.
Mis planes: de salir en navidad van viento si no en popa sí en pompa. Necesito más trabajo o más paga, o menos gastos o algún incentivo tipo Melate.
Sabiduría de la quincena: "Si no fuera por estos momentos y los otros... ¿qué sería de nosotros?
Mantra de la quincena: (para repetir diario) manden lana manden lana manden lana.... Tal vez los poderes universales y nuestros santos favoritos se harten de escucharlo y nos manden $, aunque sea por hartazgo, tipo Juan con la cartera.
domingo 25 de octubre de 2009
¡Nadie se dio cuenta!
Nadie se dio cuenta, ni yo, que la entrada pasada de este fino y tres veces H blog fue la número cien. No sé si cantar aquello de "la mujer que en mi vidaaaaaaa fue la número cieeen" o autofelicitarme por tener una cabecita loca tan llena de palabras y decires. En fin, que me da mucho gusto como todos los aniversarios de la vida que son rete cotorros y sirven como pretexto para una copichuela, yo por mi parte tengo mi cuba, sola porque el marido tuvo un ataque de gastritis y está a dieta y pastillitas. ¡Salud!
Idea Jalowinesca: ¿Y si, en lugar de celebrar la navidad como todas las familias, celebramos el jalogüin? Me refiero a esa noche cenar, abrazarnos, felicitarnos y repartirnos regalos. hasta podemos poner un arbolito con calaquitas y calabazas, sus vampiritos y moños negros. Digo, es buena idea porque en navidad hay vacaciones y le da a una remordimiento salir porque la santa madrecita Naborita se queda con su pavo horneado y su mandil puesto. Así podríamos salir esos días a una playita o a algún lindo lugar con los hijos, cuyas escuelas y chambas no les dejan muchas opciones. Este año ya no se hizo, ya está todo listo para un jalogüin normal, pero para el próximo... hasta pavo y villancicos, ¡cómo no! A ver qué cara pone mi santa y diminuta madre.
Mientras, bastante tengo esta semana con el jalogüin normal, una traducción medicamentosa, dos talleres más lo normal o sea dos hijos, dos perros, dos pericos, un canarito copetón y un marido descopetón.
Oferta de la quincena: Regalo dos lindas y bellas tortugas, ya logradas y grandecitas, guapísimas. No son chorrillentas ni gritonas, la mascota ideal. (NO purchase required).
Mantra de la quincena: No por mucho madrugar amaneceré peinada.
Feliz cambio de horario, lo siento por los que, como yo, odian que anochezca temprano. Lo bueno es que el Dieguito, el más pequeño de mis hijos, ya no saldrá tan a oscuras a la escuela. (Otra de las veces que le tengo que decir: "¿No estoy yo aquí, que soy tu madre?" Le puedo recitar el Nican Mopohua completo que no se entera, el nene.
Idea Jalowinesca: ¿Y si, en lugar de celebrar la navidad como todas las familias, celebramos el jalogüin? Me refiero a esa noche cenar, abrazarnos, felicitarnos y repartirnos regalos. hasta podemos poner un arbolito con calaquitas y calabazas, sus vampiritos y moños negros. Digo, es buena idea porque en navidad hay vacaciones y le da a una remordimiento salir porque la santa madrecita Naborita se queda con su pavo horneado y su mandil puesto. Así podríamos salir esos días a una playita o a algún lindo lugar con los hijos, cuyas escuelas y chambas no les dejan muchas opciones. Este año ya no se hizo, ya está todo listo para un jalogüin normal, pero para el próximo... hasta pavo y villancicos, ¡cómo no! A ver qué cara pone mi santa y diminuta madre.
Mientras, bastante tengo esta semana con el jalogüin normal, una traducción medicamentosa, dos talleres más lo normal o sea dos hijos, dos perros, dos pericos, un canarito copetón y un marido descopetón.
Oferta de la quincena: Regalo dos lindas y bellas tortugas, ya logradas y grandecitas, guapísimas. No son chorrillentas ni gritonas, la mascota ideal. (NO purchase required).
Mantra de la quincena: No por mucho madrugar amaneceré peinada.
Feliz cambio de horario, lo siento por los que, como yo, odian que anochezca temprano. Lo bueno es que el Dieguito, el más pequeño de mis hijos, ya no saldrá tan a oscuras a la escuela. (Otra de las veces que le tengo que decir: "¿No estoy yo aquí, que soy tu madre?" Le puedo recitar el Nican Mopohua completo que no se entera, el nene.
domingo 18 de octubre de 2009
No es lo duro sino lo tupido
Eso, que a veces no es lo duro sino lo tupido lo que duele, esto es, que la cruz no pesa, lo que calan son los filos.
Y se nos juntan las calamidades como a la lavandera la ropa. Y tenemos que hacer de tripas corazón y tirar para adelante sin rajarnos. Porque eso no, rajarnos no. Del cada lado de la balanza ponemos:
- Calamidades: La delincuencia que nos atosigó; que se enfermó el marido por abusos alimenticios y le dio el ataque gastrítico; que si bien me zafé de la mastografía no me escapé del ultrasonido; que este estudio no vio nada horrible pero sí unos quistes latosos. Sea por Dios. Que es día de San Lucas y los del mentado barrio vecino han echado cohetones todo el uto día.
- Bondamidades: que me pasé el domingo como hace años no lo hacía, en pijama y viendo el frío desde lo calientito. Cenita con gente querida, reuniones del tipo la próxima semana. Trabajo a la vista.
Así, si hacemos trampita inclinando un poco la balanza a la de a fuerzas, ganarán los ratos buenos.
O podemos dejarnos llevar por el pensamiento negativo y pesimista hasta que el platillo de las calamidades nos aplaste y nos exprima. No crean, a veces apetece dejarse aplastar.
Y ahora viene el famoso halloween. Haremos dulces de estricnina o compraremos la bolsa de paletitas Herodes que traen laxante, para obsequiar a los niños que piden por la calle, tan gringos ellos. Les diré que pidan en buen inglés o nada.
Sabiduría de la quincena: ahorren agua, beban cerveza o báñense de dos en dos, altamente recomendable.
Para meditar: "la caca sólo atrae moscas"
Y se nos juntan las calamidades como a la lavandera la ropa. Y tenemos que hacer de tripas corazón y tirar para adelante sin rajarnos. Porque eso no, rajarnos no. Del cada lado de la balanza ponemos:
- Calamidades: La delincuencia que nos atosigó; que se enfermó el marido por abusos alimenticios y le dio el ataque gastrítico; que si bien me zafé de la mastografía no me escapé del ultrasonido; que este estudio no vio nada horrible pero sí unos quistes latosos. Sea por Dios. Que es día de San Lucas y los del mentado barrio vecino han echado cohetones todo el uto día.
- Bondamidades: que me pasé el domingo como hace años no lo hacía, en pijama y viendo el frío desde lo calientito. Cenita con gente querida, reuniones del tipo la próxima semana. Trabajo a la vista.
Así, si hacemos trampita inclinando un poco la balanza a la de a fuerzas, ganarán los ratos buenos.
O podemos dejarnos llevar por el pensamiento negativo y pesimista hasta que el platillo de las calamidades nos aplaste y nos exprima. No crean, a veces apetece dejarse aplastar.
Y ahora viene el famoso halloween. Haremos dulces de estricnina o compraremos la bolsa de paletitas Herodes que traen laxante, para obsequiar a los niños que piden por la calle, tan gringos ellos. Les diré que pidan en buen inglés o nada.
Sabiduría de la quincena: ahorren agua, beban cerveza o báñense de dos en dos, altamente recomendable.
Para meditar: "la caca sólo atrae moscas"
lunes 5 de octubre de 2009
Buaaaaaaaa
BuaAAAaaaAAAaaa se me acabaron las vacaciones.
Si bien es verdad que decidí dividir el tiempo en periodos de 15 días, también lo es que dejé esto todo un mes, entre peparativos y paseo.
Pero una nunca sabe cuánto crecen las uñas en 15 días sin lavar trastos ni podar rosales; o cuanto se puede engordar en esos días comiendo sabroso y echando la copa todos y cada uno de ellos. Eso nos dice que una quincena es bastante tiempo.
Por eso ahora que regresé a mi "normalidad" estoy buscando otra manera de repartir mi tiempo -suena egoísta, mi tiempo, porque el tiempo debería ser de todos como el aire, como el sol- y no sé si la encontraré. Tal vez en tiempo bueno y tiempo malo, con la subdivisión de tiempo regular, que si bien no lo mide sí lo califica. Quizá en tiempo muerto, ese escaso bien que se toma una para pensar tarugadas o ver el techo sin siquiera pensar en que tiene alguna mancha o una mosca, y tiempo vivo, el que dedicamos a hacer mil cosas. Pero las dos cosas son vivir, que se vive también cuando estamos inactivos. No sirven mis divisiones.
No encuentro: un recibo que me pide un cliente. Me lleva pifas.
Salvé: de morir a unas lombrices que hallé debajo de una maceta. Las cogí y las arrojé al pasto, para que ellas mismas se enterraran, que tampoco voy a hacer todo yo.
Puse a dieta: a mis perras que parecen cochinitos las pobres. Creo que mis nenos trataron de suplirles mi ausencia retacándolas de comida. Yo no me puse, simplemente me uní al grupo. También hay que ver que los viajes ilustran pero también extriñen y si las publicidades de la tele tienen algo de razón, para adelgazar solamente hay que hacer kilos de popó. Sin embargo, a esta teoría la tira por tierra el hecho de que mis perras zurran por toneladas y siguen gordas. Otro engaño del marketing.
Quiero: irme otra vez.
Abur.
Si bien es verdad que decidí dividir el tiempo en periodos de 15 días, también lo es que dejé esto todo un mes, entre peparativos y paseo.
Pero una nunca sabe cuánto crecen las uñas en 15 días sin lavar trastos ni podar rosales; o cuanto se puede engordar en esos días comiendo sabroso y echando la copa todos y cada uno de ellos. Eso nos dice que una quincena es bastante tiempo.
Por eso ahora que regresé a mi "normalidad" estoy buscando otra manera de repartir mi tiempo -suena egoísta, mi tiempo, porque el tiempo debería ser de todos como el aire, como el sol- y no sé si la encontraré. Tal vez en tiempo bueno y tiempo malo, con la subdivisión de tiempo regular, que si bien no lo mide sí lo califica. Quizá en tiempo muerto, ese escaso bien que se toma una para pensar tarugadas o ver el techo sin siquiera pensar en que tiene alguna mancha o una mosca, y tiempo vivo, el que dedicamos a hacer mil cosas. Pero las dos cosas son vivir, que se vive también cuando estamos inactivos. No sirven mis divisiones.
No encuentro: un recibo que me pide un cliente. Me lleva pifas.
Salvé: de morir a unas lombrices que hallé debajo de una maceta. Las cogí y las arrojé al pasto, para que ellas mismas se enterraran, que tampoco voy a hacer todo yo.
Puse a dieta: a mis perras que parecen cochinitos las pobres. Creo que mis nenos trataron de suplirles mi ausencia retacándolas de comida. Yo no me puse, simplemente me uní al grupo. También hay que ver que los viajes ilustran pero también extriñen y si las publicidades de la tele tienen algo de razón, para adelgazar solamente hay que hacer kilos de popó. Sin embargo, a esta teoría la tira por tierra el hecho de que mis perras zurran por toneladas y siguen gordas. Otro engaño del marketing.
Quiero: irme otra vez.
Abur.
sábado 5 de septiembre de 2009
Pozi y una caca
Pozi. Bien dijo una sabia (o sea yo), que quince días cuentan mucho, o poco, según una los pase o los malpase. Estos fueron activos: tuve dos cobranzas GAD; tres trabajos nuevos en los que estoy ahora trabajando; algunas saliditas chungas, muchos planes y hoy lo que pasará a la historia como "La Gran Excursión de Miguel".
Todo comenzó a las cuatro treinta a.m. (sí, han leído bien), en que sonó el despertador, la cafetera se echó a andar y nos duchamos. A las cinco estábamos reuniéndonos para salir, pero hubo que esperar a los típicos nacos que llegan tarde. Hasta me sentí en el grupo Scout de Diego. Para pasadas las seis salimos e hicimos horas a un sitio que en el número más reciente de la revista "México Desconocido", de donde Miguel sacó la idea, parecía d-i-v-i-n-o. Hicimos las horas porque una señora que tomó la guía hasta adelante se fue desde Chapa de Mota hasta Villa del carbón, lo que es un rodeo enorme. Llegamos. Pos es una presa inmunda, con poca agua, donde las orillas donde dizque se pesca están manejadas por los ejidatarios y hay letreros "prohibido introducir alimentos y bebidas". Siempre que les ceden esos sitios a los ejidos los estropean, como pasó con Entre Ríos. Los exigen y exigen a punta de amenazas y en cuanto se los dan, matan a la gallina de los huevos de oro porque la gente deja de ir por sus malos manejos y porque sólo explotan sin volver a invertir, ni a limpiar siquiera. Una pena.
Como dijo Polo Polo: "ya valió..." Al ver esas aguas cerdas, ese lodazal alrededor, la marranencia de los baños y las fondas ejidatarias, dimos marcha atrás y buscamos un lindo paraje donde hicimos pic-nic.
La ilusión de pescar de mi maridazo y de Panchito ya era eso, mera ilusión. Yo saqué mi estufeta porque el hambre me estaba haciendo alucinar, eran las doce ya, y me puse a hacer café, freir tocino, chilorio, huevos, a calentar mis tortillas de harina, a comer queso. Comenzaron a circular tortillas de patata, vino, refrescos surtidos, hot dogs, huevos cocidos..
Total nos reímos harto y tragamos más sentaditos en el campo y hasta nos hicimos amigos de unos perros entre ellos un cachorrito muy lindo. Cuando nos hartamos nos regresamos a la ciudad vía Tepeji del Río.
Una caca en cuanto a pesca y desmañanada, pero como todo entra en la diversión cuando anda una de paseo pos ya estaba de Dios.
Moraleja de la quincena: No crean lo que lean en las revistas. Y menos en esa México Desconocido, es un timo.
Consejo gratis: A tu amigo pélale el higo y a tu enemigo el durazno.
Mantra católico (previa donación o limosna por favor): "Aléjate enemigo, Jesús está conmigo". Sirve hasta para vampiros fronterizos.
Todo comenzó a las cuatro treinta a.m. (sí, han leído bien), en que sonó el despertador, la cafetera se echó a andar y nos duchamos. A las cinco estábamos reuniéndonos para salir, pero hubo que esperar a los típicos nacos que llegan tarde. Hasta me sentí en el grupo Scout de Diego. Para pasadas las seis salimos e hicimos horas a un sitio que en el número más reciente de la revista "México Desconocido", de donde Miguel sacó la idea, parecía d-i-v-i-n-o. Hicimos las horas porque una señora que tomó la guía hasta adelante se fue desde Chapa de Mota hasta Villa del carbón, lo que es un rodeo enorme. Llegamos. Pos es una presa inmunda, con poca agua, donde las orillas donde dizque se pesca están manejadas por los ejidatarios y hay letreros "prohibido introducir alimentos y bebidas". Siempre que les ceden esos sitios a los ejidos los estropean, como pasó con Entre Ríos. Los exigen y exigen a punta de amenazas y en cuanto se los dan, matan a la gallina de los huevos de oro porque la gente deja de ir por sus malos manejos y porque sólo explotan sin volver a invertir, ni a limpiar siquiera. Una pena.
Como dijo Polo Polo: "ya valió..." Al ver esas aguas cerdas, ese lodazal alrededor, la marranencia de los baños y las fondas ejidatarias, dimos marcha atrás y buscamos un lindo paraje donde hicimos pic-nic.
La ilusión de pescar de mi maridazo y de Panchito ya era eso, mera ilusión. Yo saqué mi estufeta porque el hambre me estaba haciendo alucinar, eran las doce ya, y me puse a hacer café, freir tocino, chilorio, huevos, a calentar mis tortillas de harina, a comer queso. Comenzaron a circular tortillas de patata, vino, refrescos surtidos, hot dogs, huevos cocidos..
Total nos reímos harto y tragamos más sentaditos en el campo y hasta nos hicimos amigos de unos perros entre ellos un cachorrito muy lindo. Cuando nos hartamos nos regresamos a la ciudad vía Tepeji del Río.
Una caca en cuanto a pesca y desmañanada, pero como todo entra en la diversión cuando anda una de paseo pos ya estaba de Dios.
Moraleja de la quincena: No crean lo que lean en las revistas. Y menos en esa México Desconocido, es un timo.
Consejo gratis: A tu amigo pélale el higo y a tu enemigo el durazno.
Mantra católico (previa donación o limosna por favor): "Aléjate enemigo, Jesús está conmigo". Sirve hasta para vampiros fronterizos.
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